Gustavo “El Lobito” Fernández continúa escribiendo páginas de oro en el tenis adaptado argentino. El cordobés se consagró campeón del torneo WC500 de Múnich, Alemania, disputado sobre polvo de ladrillo, al imponerse en la final al francés Stéphane Houdet.
Con este triunfo, Fernández sumó su segundo título en 2026 y alcanzó la cifra de 70 campeonatos a lo largo de una carrera que comenzó hace casi dos décadas.
Una campaña dominante
Como máximo candidato del certamen, el riotercerense justificó su condición de favorito con actuaciones contundentes:
- Cuartos de final: Derrotó al austríaco Nico Langmann por un contundente 6-0 y 6-1.
- Semifinal: Superó al francés Guilhem Laget sin ceder sets (6-2 y 6-0).
- Final: Se impuso a Stéphane Houdet, uno de los grandes nombres del circuito, con un sólido 6-4 y 6-3.
Este trofeo tiene un valor especial: es el primero del año sobre polvo de ladrillo para el Lobito, superficie clave en la gira europea que antecede a los Grand Slam.
Un 2026 con ritmo de consagración
El año había comenzado de la mejor manera para Fernández en enero, cuando se adjudicó el WC500 de Victoria, Australia, disputado sobre cancha dura. Aquel triunfo marcó el tono de una temporada que ahora encuentra al cordobés en plena confianza y ritmo competitivo.
Los números respaldan su jerarquía: con 70 títulos en su palmarés —incluyendo tres de los cuatro Grand Slam en 2019—, Fernández se mantiene como referente mundial del tenis en silla de ruedas y orgullo del deporte adaptado de Córdoba.
Próxima parada, Japón
Sin bajar los brazos, el Lobito ya proyecta su siguiente desafío. Viajará a Iizuka, Japón, para disputar el WC1000, uno de los torneos de mayor jerarquía del circuito.







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